- 1. Compramos boquerones (aviso: si compramos otro tipo de pescado, puede no ser tan sencillo).
- 2. Congelamos los boquerones, dejándolos congelados durante al menos 24 horas.
- 3. Descongelamos y limpiamos el pescado (quitamos la espina central y lavamos con agua varias veces, hasta que el agua quede limpia después del lavado).
- 4. Colocamos en una bandeja una capa de boquerones, echamos sal (la cantidad, según palabras textuales de mi abuela: " Mucha ¿eh? Pero bien de sal") y vinagre, también bastante, hasta que queden encharcados.
- 5. Vamos colocando sucesivas capas de boquerones, sal y vinagre hasta que llenemos la bandeja.
- 6. Colocamos la bandeja en la nevera y esperamos unas 15 horas. Pasado ese tiempo, los boquerones deberían tener un color pálido y el vinagre debería estar más oscuro que antes.
- 7. Sacamos los boquerones, y los vamos colocando en otra bandeja (sin lavarlos), dejando esta vez una capa de boquerones, una de ajo picado, perejil y un chorro de aceite de oliva, una nueva de boquerones... etc.
- 8. Dejamos esta otra bandeja en la nevera un rato hasta que cojan un poco el sabor del ajo y demás, y listo.
Nota: Las cantidades "mucho", "bien de sal", "bastante", "un chorro", "rato" etcétera, pueden no aparecer en el sistema internacional de unidades de medida y de ellas puede depender el resultado final.
¡Feliz Navidad y feliz año a todos!
jaja
ResponderEliminarfeliz año para tu abuela y para ti ignacio
[pintalamona]
¡Muchas gracias, igualmente!
ResponderEliminarHola Ignacio, soy Iván Blanco de la unidad de Vicens, el cuatrimestre pasado estuve contigo con el profesor Sanz.
ResponderEliminarHe visto en la lista del viaje a Basilea que no tienes con quién coger el hotel para compartir y yo estoy en la misma situación.
Si te interesa nos buscamos algo entre los dos para ahorrar dinerillo; mi email es ikractoia@hotmail.com para que te puedas poner en contacto conmigo y así reservemos cuanto antes.